Las finanzas personales de las “Nenis”


Aunque popular, el término de “Nenis” no me alcanza a gustar, porque en realidad son micorempresarias que siempre han existido, sólo que ahora crecen en número por la crisis generada por el Covid, el encierro y las facilidades de la llamada “economía participativa”. Se lanzaron al mercado de manera heroica con mucho éxito; sin embargo, deben de ser cuidadosas son sus finanzas.

Imposible saber cuántas son, pero se habla de un número que puede oscilar entre el millón y medio y hasta los cinco millones de mujeres. Han sacado jugo a la promoción a través de las redes sociales, cobrar con plataformas seguras y distribuir sin mayores complicaciones. Ellas han logrado obtener un ingreso, después de perder su trabajo o tener que complementar los ya existentes en casa.

Estas características, les dan oportunidad de operar con costos fijos mínimos y también gastar en insumos en la medida en que la demanda lo requiera. Es decir, sus inventarios son bajos y eso permite enfrentar un riesgo mínimo.

Es buen momento para emprender, por las facilidades que da la tecnología, los avances en la comunicación, la digitalización y un mercado que cada vez acepta más esa forma de operar a la distancia.

Del otro lado de la moneda, es importante vigilar las finanzas personales y las de la empresa, aunque sea informal.

Hay una tendencia a juntar ingresos y gastos del hogar y del negocio. Es un grave error, porque al hacerlo, se desconoce cómo van ambos.

Tal vez, en el arranque, cuando se trata de un hobby y es “un poco de dinero extra” no pasa nada, pero si las cosas van mejorando y se quiere formalizar, lo más conveniente es ir llevando un control por separado. Incluso, es recomendable abrir cuentas especiales en bancos, con el enfoque de la empresa para hacer sencillo el proceso.

Debe tomarse conciencia de que se está aprovechando la infraestructura de la casa para operar y eso le permite al negocio avanzar sin problemas.

Si piensas hacerlo crecer, es necesario realizar un análisis de los costos en los cuales se incurriría, porque en algunas ocasiones, lo que en pequeño fue un éxito, en grande resulta difícil de mantener por la estructura de gastos inherente al tamaño de escala.

Cómo cualquier persona con ingreso variable, habrá de tener la precaución de formar un fondo de contingencia e ir registrando cómo se comportan las entradas a lo largo del año para empatarlo también con los gastos de casa.

Felicidades a las microempresarias que nacieron ante la adversidad y es un excelente aliciente para quienes deseen lanzarse a la aventura de emprender.

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