¿Estás preparado para una contracción económica?
- Alberto Tovar
- 8 ene
- 2 Min. de lectura

Para este año la perspectiva apunta a un crecimiento lento en México que, si bien no es un escenario de colapso, si puede afectar nuestra economía familiar.
En lugar de presentar una serie de recomendaciones generales, prefiero invitarte a realizar un autodiagnóstico. Te propongo algunas preguntas que conviene responder con franqueza.
¿Qué tan estable resulta tu fuente de ingresos? revisa la fortaleza del sector donde trabajas, la posición de tu empresa y el grado de dependencia que existe respecto a pocos clientes. La intención es construir escenarios que permitan anticipar ajustes y mantener una ruta de acción clara.
Si mañana tus ingresos disminuyeran de forma abrupta, ¿cuántos meses cubrirías tu nivel de vida sin recurrir al endeudamiento? El fondo de emergencia se mide en meses de gastos cotidianos. En un periodo incierto, tres meses representan una protección frágil. Aspirar a seis o más crea un margen que facilita reorganizarte con serenidad en lugar de actuar bajo presión.
De cada cien pesos que recibes, ¿cuántos están comprometidos al pago de deudas? Cuando el porcentaje resulta elevado, entras a la contracción con el cinturón ajustado desde antes. Tarjetas cerca del límite y créditos que se encarecen dejan poco espacio para maniobrar cuando los ingresos se vuelven inestables.
¿Qué tan rígida es tu estructura de gastos? Vale la pena separar casa, alimentación, salud y transporte. Cuando casi todo aparece como indispensable, suele tratarse de un estilo de vida inflado. Identificar los rubros que admitirían ajustes evita tensiones y sorpresas en momentos delicados.
¿Qué parte de tu ingreso destinas al ahorro? Esto implica algo más que apartar dinero. Importa el lugar donde lo resguardas. Conviene que una fracción permanezca en instrumentos tradicionales y líquidos que preserven su poder adquisitivo.
¿Qué tan protegida quedaría tu familia si tu ingreso principal disminuye de manera súbita? Esta pregunta invita a observar a quienes dependen de ti. Resulta oportuno revisar gastos cotidianos, seguros, apoyo para padres, entre otros.
¿Cuentas con la serenidad necesaria para afrontar decisiones difíciles relacionadas con el dinero? En un entorno tenso, el riesgo mayor proviene de reaccionar con pánico. Diseñar un esquema sencillo cuando todo está en calma facilita definir qué se ajusta primero, qué se renegocia, qué se vende y a quién se recurre para pedir ayuda.
La economía mexicana avanzará hacia 2026 con mensajes encontrados y discusiones sobre crecimiento, salarios, aranceles y comercio. Lo que sí pertenece a tu ámbito de acción es llegar con claridad sobre tu situación patrimonial. Una crisis intimida menos cuando abandonas las conjeturas y planeas con honestidad.
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