¿Cuáles son los ingredientes de un fraude?


Cuando se comete un fraude está por supuesto la mala intención de quien lo ejecuta; sin embargo, también hay actitudes que nosotros aportamos para ser engañados. El reconocerlo permite corregir y evitar caer en las garras de un robo.

En una entrega anterior comentaba sobre la mecánica de la suplantación de identidad a través del phishing digital al proporcionar los datos personales confidenciales, podríamos atribuirlo a la primera de las características señalada.

1.- Un ingrediente es la falta de malicia y pensar que un externo busca cuidar tu patrimonio. En realidad, tú eres el único preocupado por tus recursos. Tal vez es una forma muy pesimista de ver el mercado financiero, pero es importante cuestionar y poner a prueba a quien te está requiriendo dinero o datos.

Los que intentan hacer un engaño tienen la habilidad de ser empáticos y logran captar la confianza de la víctima, por eso es imprescindible hacer preguntas, para corroborar sus promesas.

Por ejemplo, si un desarrollador de condominios vende en preventa, averigüemos que otros edificios a construido y cómo les ha ido con ellos, porque al final se trata de un contrato privado en donde adelantamos una cantidad de dinero con la posibilidad de perderlo o se rompan las cláusulas acordadas.

2.- El desconocimiento de cómo funcionan los mercados o los procedimientos también lleva a que se aprovechen y te prometan grandes ganancias o simplemente te engañe. Un principio es evitar entrar a lo desconocido y tener identificados los riesgos a los cuales incurres.

Es común que el contacto con el cliente sea con un vendedor y me he encontrado con una tremenda ignorancia sobre los productos financieros ofrecidos. Aún cuando no te quieran engañar, con tal de vender prometen cosas imposibles de cumplir.

Olvídate de las excusas para tener un conocimiento mínimo; basta googlear y descubrir páginas, blogs o videos que muestren su funcionamiento.

3.- La avaricia es otra de las maneras en que te envuelven para los fraudes. Se valen del deseo de obtener por arriba de lo normal y te llevan aceptar. Una regla en economía es que si existe un rendimiento superior al del mercado se está incurriendo en un mayor riesgo.

Por tanto, desconfía de quien te ofrezca una ganancia inusual y “garantice” seguridad; lo más probable es que te miente.

En este caso se encuentran las pirámides con promesas de cuantiosas utilidades construyendo una red de asociados que se va esparciendo, haciendo crecer la base en forma exponencial. En el arranque todos van recibiendo sus premios, pero en el momento en que se detiene la entrada de nuevas personas, se desploma con enormes pérdidas.

¿Han tratado de engañarte? Coméntame en Instagram: @atovar.castro

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