¿Cuál es la responsabilidad de ser rico?


Con regularidad se habla de sobrellevar la escasez, pero ¿qué hacer ante la abundancia? La riqueza es un concepto relativo y con cierto grado de subjetividad. Si lo medimos en relación con los ingresos de la población es fácil destacar, porque vivimos en un país con extrema pobreza.

El punto de referencia obligado es si cubrimos nuestras necesidades y queda un remanente de capitalización; en ese sentido, se puede tener una riqueza que administrar.

En México, como en la mayoría de las naciones emergentes, la riqueza esta en pocas manos y eso provoca declaraciones como la esbozada por el presidente al afirmar que las empresas deben buscar ganancias “razonables”; lo cual es muy ambiguo.

Fuera de controversias ideológicas y considerando que nos encontramos en una sociedad de libre mercado creo pertinente hablar de la responsabilidad de quienes poseen un excedente amplio de recursos.

Iniciemos por su ámbito más cercano, sus descendientes. Es fundamental enseñarlos a manejar con prudencia el dinero y habría que pensar en un intangible llamado “Capital Familiar”. Está relacionado con las cualidades para lograr y mantener sus metas. Por ejemplo, la adaptabilidad y resiliencia para ir soportando los cambios; la habilidad para conducir los negocios; la posibilidad de que trabajen en equipo; el código ético con el cual laboran; o aceptar el aprendizaje permanente, entre muchas otras cosas.

Si se tiene una empresa familiar se requiere establecer un protocolo que permita su continuidad a través del tiempo y sirva como base para las siguientes generaciones. No basta decir, “ellos se las arreglaran cuando yo falte”, porque es el preludio de un tremendo fracaso.

Lo obvio es cuidar el patrimonio, disfrutando el presente, pero con la responsabilidad de largo plazo; para ello la idea es evitar el gasto superfluo y reflexionar en el uso alternativo que se le puede dar a los recursos. Estar al pendiente de las opciones de inversión.

¿Cuántas veces hemos dicho o escuchado “la mejor herencia es la educación”? De eso se trata, es dejar de pensar en enseñarles a comer, sino a pescar, a inventar las cañas para hacerlo e incluso que surjan formatos disruptivos.

Bajo un enfoque social, debe tomarse el compromiso de ayudar a otros a alcanzar sus objetivos, desde una perspectiva económica y también de conocimiento. En mayor medida se trata del prójimo, empezando por quienes trabajan en sus compañías.

En forma general, ¿qué se hace en términos de beneficencia? Hay un sinnúmero de organizaciones merecedoras de apoyo; es cuestión de elegir la que más confianza infunda y cuyo objetivo sea acorde con los propios principios y valores del donante.

¿Cuáles crees tú que sean las responsabilidades de los ricos? Comparte en Instagram: @atovar.castro

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