¿Cómo tomar decisiones en el 2021?


“Tengo miedo” me comentan a través de las redes sociales, refiriéndose a la vulnerabilidad que vivimos por la pandemia; no sólo por la posibilidad de la enfermedad de Covid, sino por el impacto económico, con menos plazas laborales; salarios bajos; y dificultad para que los negocios salgan adelante. Es normal sentir preocupación, pero aun así es necesario seguir tomando decisiones.

Esperamos que este año será mejor que el 2020; sin embargo, nos movemos en un mar de incertidumbre sobre las magnitudes y los tiempos en los cuales se irá consolidando el avance; revisemos algunos elementos básicos para abordar las resoluciones personales.

1.- Manejar un entorno confuso, sin tener clara nuestro estatus individual es imprudente. Dediquemos trabajo a diagnosticar el estado financiero de los recursos familiares para conocer el margen de maniobra.

Obliga a realizar un presupuesto y analizar los compromisos para detectar soluciones, independientes de la situación general del país.

2.- Los rumores son resultado de la desinformación, por lo cual es crucial “vacunarse” contra las fake news que sólo nos alarman y limitan la capacidad de discernir.

Procuremos estar bien enterados con fuentes fidedignas. Tenemos acceso pleno a medios de comunicación e incluso al origen primario de los datos a través de la Internet. Además, consideremos que es un proceso continuo, porque la realidad se transforma de manera constante.

3.- Una buena parte del miedo proviene de la incertidumbre sobre el futuro y por eso es conveniente hacer escenarios y definir posibles consecuencias de estos, ya que será más fácil saber el riesgo incurrido, principalmente con resoluciones importantes como endeudarse, emprender, construir una vivienda, cambiarse de empleo, etc.

4.- Tendremos que hacer “apuestas”, pero es fundamental trascender la intuición y la emocionalidad; busquemos sustentarlas con una lógica y haciendo ajustes en la medida en que el panorama tienda a despejarse.

5.- Reflexionemos sobre lo que parece inminente y habrá de resolverse, pues sostener una equivocación por un plazo largo, puede ser catastrófico. Me refiero a hechos como seguir en un negocio perdedor o desestimar las señales de que el trabajo está a punto de terminar.

“No hay peor decisión que mantener una mala decisión”

6.- En efecto, las grandes empresas se hacen con valentía, pero alejados de la imprudencia. Por eso, debemos tener una dosis de cobertura, porque aún faltan piezas en el rompecabezas para dilucidar los tiempos y magnitudes específicas.

¿Cómo ves tus decisiones para el 2021?; Coméntame en Instagram: @atovar.castro

Twitter: @albertotovarc

0 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo